Lit-Control® pH Sensor

99,99€

IVA incluido.

¿Tienes un Lit-Control® pH Meter 2.0 desde hace un tiempo? Recuerda que, si quieres seguir haciendo tus medidas de pH urinario de manera precisa, ¡necesitas cambiar tu sensor cada año!

Recambio del sensor del dispositivo Lit-Control® pH Meter 2.0. Recomendado para casos de largo periodo de monitorización.

Envío en 24/72h laborables Envío gratuito a partir de 50€, sólo península

Incluye un recambio del sensor del dispositivo Lit-Control® pH Meter 2.0.

Recuerda que para una correcta medición del pH urinario es necesario cambiar el sensor de tu pH Meter 2.0 una vez al año.

Contenido de la caja: 

  • 1x Sensor de pH 2.0

Lit-Control® pH Sensor
99,99€

Preguntas frecuentes

Asegúrate de tener el vaso "T" con la muestra de orina en su interior y con la cantidad mínima indicada. Después de realizar el proceso de calibración, cuando aparezca el símbolo "T" en la pantalla, desenrosca el dispositivo del vaso "C" y enróscalo al vaso "T" con la muestra de orina. Agita ligeramente el dispositivo durante 5 segundos y pulsa una vez el botón para iniciar la medición. Mientras dura el proceso, se mostrará un punto en movimiento debajo del símbolo "T". Si la medición es correcta, aparecerá en pantalla el resultado de pH.
El pH urinario es un indicador de acidez o alcalinidad de la orina y proporciona información acerca del estado general de salud del cuerpo. El valor de pH medio está en torno a 6.2; sin embargo, debido a su comportamiento oscilante, puede situarse entre 4.5 y 8, dependiendo en gran medida de la dieta, los productos de desecho, las alteraciones metabólicas y otras causas.
Actualmente existen dos opciones: la tira reactiva y el pH-metro de laboratorio. Las tiras reactivas son ampliamente cuestionadas por la comunidad médica debido a su baja precisión y fiabilidad para la toma de decisiones clínicas. El pH-metro de laboratorio, por su parte, carece de la portabilidad necesaria para medir el pH en orina fresca recién miccionada, que es la que tiene valor fisiológico.
Si existen cristales en la orina y el pH urinario está por encima de 6.2 se dan las condiciones apropiadas para que puedan formarse cálculos infecciosos o de fosfato cálcico, o de oxalato cálcico inducidos por fosfato cálcico. Si el pH está por debajo de 5.5 se favorece la formación de cálculos de cistina o de ácido úrico, o de oxalato cálcico inducidos por ácido úrico. En determinadas ocasiones, la simple existencia de cristales y la carencia de inhibidores fisiológicos de la cristalización puede favorecer la formación de piedras en el riñón, incluso sin alteración del pH. Un control correcto del pH urinario disminuirá el riesgo de formación de cálculos renales.
Tras la colocación de una sonda vesical o catéter doble J tiende a aparecer infección urinaria que puede provocar en la mayoría de los casos una orina alcalina. Si la infección persiste, favorecida entre otros factores por la presencia de cristales en la orina y un pH alcalino, podría producirse la calcificación de la sonda o catéter, llegando incluso a obstruirse y en algunos casos a dificultar su extracción.

Monitoriza y controla tus cálculos renales

Primera app diseñada y recomendada para pacientes con litiasis. Descárgala ahora y obtén un 15% de descuento en todos nuestros productos.