Preguntas frecuentes
¿Cómo mantener en buenas condiciones la solución de calibración?
Para mantener la solución en condiciones adecuadas durante el mayor tiempo posible, sigue estas precauciones: anota la fecha del primer uso y transcurrido un mes reemplázala por una nueva; mantén el vaso con la solución enroscado al dispositivo durante el almacenamiento; almacénala entre 5°C y 45°C; y evita su exposición directa a la luz solar.
¿Cómo realizar la calibración la primera vez que usas el dispositivo?
Desenrosca el vaso y vierte la solución de calibración. Enrosca nuevamente el vaso al dispositivo y agítalo ligeramente durante 5 segundos. Presiona el botón hasta que se encienda el dispositivo y espera a que aparezca el símbolo C en la pantalla. Pulsa una vez el botón para iniciar la calibración. Mientras dura el proceso, se mostrará un punto en movimiento debajo del símbolo. Si la calibración es correcta, aparecerá el símbolo T en la pantalla.
¿Qué es el pH urinario?
El pH urinario es un indicador de acidez o alcalinidad de la orina y proporciona información acerca del estado general de salud del cuerpo. El valor de pH medio está en torno a 6.2; sin embargo, debido a su comportamiento oscilante, puede situarse entre 4.5 y 8, dependiendo en gran medida de la dieta, los productos de desecho, las alteraciones metabólicas y otras causas.
¿Cómo se controla actualmente el pH urinario?
Actualmente existen dos opciones: la tira reactiva y el pH-metro de laboratorio. Las tiras reactivas son ampliamente cuestionadas por la comunidad médica debido a su baja precisión y fiabilidad para la toma de decisiones clínicas. El pH-metro de laboratorio, por su parte, carece de la portabilidad necesaria para medir el pH en orina fresca recién miccionada, que es la que tiene valor fisiológico.
¿Cómo puede afectar el pH urinario en la formación de piedras en el riñón?
Si existen cristales en la orina y el pH urinario está por encima de 6.2 se dan las condiciones apropiadas para que puedan formarse cálculos infecciosos o de fosfato cálcico, o de oxalato cálcico inducidos por fosfato cálcico. Si el pH está por debajo de 5.5 se favorece la formación de cálculos de cistina o de ácido úrico, o de oxalato cálcico inducidos por ácido úrico. En determinadas ocasiones, la simple existencia de cristales y la carencia de inhibidores fisiológicos de la cristalización puede favorecer la formación de piedras en el riñón, incluso sin alteración del pH. Un control correcto del pH urinario disminuirá el riesgo de formación de cálculos renales.
¿Cómo puede afectar el pH urinario en los catéteres y sondas urinarias?
Tras la colocación de una sonda vesical o catéter doble J tiende a aparecer infección urinaria que puede provocar en la mayoría de los casos una orina alcalina. Si la infección persiste, favorecida entre otros factores por la presencia de cristales en la orina y un pH alcalino, podría producirse la calcificación de la sonda o catéter, llegando incluso a obstruirse y en algunos casos a dificultar su extracción.
